Hemos hecho reforma en casa. No era parte del plan de acción, pero tocaba. Entre otras cosas, hemos hecho nueva la cocina, de arriba a abajo. Hemos dado nuevas soluciones, para poder sobre todo tener toda la comida a mano allí, y hemos bajado la lavadora y la secadora a la despensa, abajo, con sus desagües y tomas, para tener al lado un cuarto de plancha. Eso ya lo trataré en otro post.
Ahora, la cocina, tal y como a quedado. Hemos mantenido casi todas las posiciones de muebles en los mismos puntos, pero eliminando muebles altos (la jefa tiene estatura de ibérica, del segundo estante hacia arriba estaban de adorno), sustituyendo la lavadora y secadora hemos ganado almacenaje, y con cajones grandes bajo los fuegos.Sumando las cuatro, tenemos una bonita rinconera de 163,2 x 90,4, casi exactamente mis dimensiones límites, con una altura de 46,6 cm. Al poderse mover entre sí, y con mis pequeñas bestiecillas siempre pegando saltos, estoy pensando unirlas entre sí con unas sencillas pletinitas metálicas y tornillos autorroscantes, tarea sencillisima, y que no se puedan desplazar.
Por otro lado, para hacerlo más cómodo, he pensado en tapizarlo con hule (una opción nada absurda, el hule es hipersufrido ante el colacao, la cocacola, el tomate, el chocolate), aunque de buen acabado, es trabajoso, o en otro caso comprar unos cojines comerciales para silla, y fijarlos. Esta opción tiene todas las de ganar.
